Hemos venido a emborracharnos, el resultado nos da igual
Posted: Septiembre 13th, 2009 | Author: txarly | Filed under: Ladridos, Personal | 4 Comments »Llevaba unos días maquinando este post y no se me ocurría cómo titularlo. Finalmente he decidido tomar la brillante frase final de este genial post de Jose Sáez:
El lema de los jóvenes en Nueva York: Work hard. Play Hard. Have fun.
El lema de los jóvenes aquí: Hemos venido a emborracharnos y el resultado nos da igual.
He querido juntar en este post 2 asuntos que me preocupan especialmente y que parece que en cierto modo han explotado esta última semana: El desastre de la educación en España y los niños del botellón.
Sobre el desastre de la educación en España se ha hablado esta semana. Mientras algunos medios ven el vaso medio lleno otros lo ven casi vacío. Es cierto que nos podemos alegrar de ser un país con un gran porcentaje de población activa con estudios universitarios, pero seguimos obviando que existen otras opciones como la formación profesional.
Las universidades llevan mucho tiempo ya siendo la mayor fábrica de parados que existe, comparable al número de parados que nos ha dejado el estallido de la burbuja inmobiliaria. Mientras la generación de nuestros padres y las nuevas generaciones no comprendan que la manera más directa de acceder al mundo laboral no es la universidad sino la formación profesional, esto no cambiará.
Sencillamente, todos queremos lo mejor para nuestros hijos, pero no puede haber tantos médicos, abogados e ingenieros. Una sociedad también la componen el personal de enfermería, los administrativos y los técnicos y operarios.
El caso es que hay muchísimos sintomas que nos indican que el problema de la educación es gravísimo y puede tener gravísimas consecuencias en un futuro cercano. Uno de los principales síntomas lo podríamos sintetizar en los llamados niños del botellón. Niños, sí, porque la mayoría no pasan de los 16 años.
Y es que esta semana ha explotado también este asunto como consecuencia de los graves disturbios en las pasadas fiestas de Pozuelo. No voy a entrar aquí en polémicas baratas sobre si los hijos de papá también pueden ser vándalos o si los hechos fueron provocados por macarras del extrarradio con ganas de bronca. Lo que importa es que hechos como los de Pozuelo pueden estallar en cualquier fiesta, cualquier pueblo, en cualquier momento, por hijos de familias de rentas altas, medias y bajas.
Esta semana pude también ver en directo una de las opiniones de Iñaki Gabilondo sobre el asunto. No dejen de escucharle porque sintetiza los sintomas de todos estos problemas en un germen común: la poca autoridad que tienen encima los niños de este país y carga las culpas en los principales responsables de impartir educación, límites e imponer autoridad: los padres.
Para muestra un botón: yo nunca me he metido en muchos líos pero si en mi infancia bajaba al parque y ‘los mayores’ venían a quitarnos el balón y volvía a casa con un buen tortazo de algún macarra, mis padres estaban a punto de darme otro por meterme en líos y me castigaban. Yo no había tenido la culpa pero me enseñaron que lo mejor para no tener problemas es no buscártelos.
Hoy en día la situación es la contraria, si un niño vuelve a casa llorando porque le han pegado en la calle, el padre baja a la calle y le parte la cara al culpable a sus padres y a todo el que se ponga por delante, eso si, no importa si su hijo inició el problema, a su hijo no le toca ni dios.
Esa sobreprotección de los hijos, hace que los padres ninguneen a los propios profesores y segundo eslabón en la cadena de la educación: si suspenden y castigan a mi hijo, voy y amenazo a sus profesores, porque a mi hijo no lo castiga ni dios. Tengo testimonios de muchos maestros y maestras amigos mios con cientos de casos como este.
Si detienen a mi hijo por lanzar botellas, quemar coches y patear policias, pues recurro y denuncio a la policía porque a mi hijo no lo detiene ni lo denuncia ni dios.
Se me han quedado grabadas muchas frases esta semana, pero me quedaré con una que oí en alguno de los informativos: Un chaval de 15 años: ‘Yo pienso beber y ni la policia me lo va a impedir este fin de semana porque en mi casa me dejan’. Me imagino al padre del chico después de los altercados del fin de semana pasado, diciendo: ‘Policia de mierda. Tú hijo bebe todo lo que quieras con tus amigos, que si hace falta que me ponga con vosotros a hacer botellón, voy. A ti no te toca un pelo ni dios.’
Mi conclusión es muy clara:
Tenemos el país que nos merecemos. Si lo queremos cambiar, no necesitamos ni a políticos ni psicólogos ni expertos. Debemos empezar en nuestras propias casas, con nuestros propios hijos.
Txarly: la sociedad esta enferma, con una falta de valores muy grandes o con valores equivocados. La culpa? de todos en pequeñas dosis: padres, profesores, políticos, medios…
Totalmente de acuerdo. Hemos pasado de una sociedad excesivamente autoritaria a otra increíblemente laxa. Pero creo que el problema, aparte de en los padres (los principales responsables, y por tanto, culpables del asunto), también tiene mucho que ver con la educación que reciben.
El nivel educativo en España es pésimo en todos los niveles. (lo siento por tus amigos maestros, pero me parece una desfachatez que una persona que estudia 3 años una diplomatura bastante cómoda pueda optar a dar clase a niños de hasta 12 años. Lo lógico es que también tuviesen que hacer Psicopedagogía, aunque fuese un máster o combinando ambas carreras en una sola). Desde la ESO, y en el Bachillerato, nos preparamos para un examen que, aunque pretende equilibrar los esfuerzos de todos los estudiantes, ha bajado su nivel de exigencia muchísimo en los últimos años. Y ya en la Universidad, por muy socialista y utópica que sea la idea de que “todo el mundo pueda estudiar”, me parece una aberración las becas planteadas principalmente por renta familiar y no por méritos académicos propios. Exigiendo un 60% de asignaturas aprobadas, me sé el caso de tropecientos alumnos que hacen las licenciaturas de 5 años en 7 u 8, recibiendo beca y cavando su propio asiento en el INEM, porque todo sea dicho de paso, cualquier ciudad quiere tener su propio campus, y queda muy impopular poner números clausus.
Y sí, tenemos el país que nos merecemos. Deberíamos emigar todos….
Totalmente de acuerdo.
Comparando con Alemania, que es un país que conozco bien, el tema de la FP y opciones similares es sangrante en España.
Llevamos 30 años menospreciando a la FP. Se ve como un reducto de fracasados y mangutillas. Todo lo contrario que en países civilizados, donde es una opcion muy valida.
Pero el problema viene de abajo. En Alemania, a los niños cuando tienen 8-9-10 años, y viendo sus aptitudes ya los dirigen hacia 3 ramas distintas dentro de la educación obligatoria (una básica, una media para hacer luego FP y otra para universidad).
Aquí van el 95% al mismo saco, y así nos luce el pelo.
Yo entiendo que un padre quiera lo mejor para su hijo, pero esto pasa por falta de información, mala imagen y nefasta política educativa (habría que entrar también en cada comunidad autónoma…) que toma por default el hacer bachillerato e ir a la universidad.
En cuanto a la educación de los padres, pues siendo hijo y marido de maestras, llevo años escuchando que cada vez tienen menos autoridad, y que los padres contradicen la autoridad de los profesores.
Y desde luego, que son mucho peor los padres que los niños en el trato.
Hay muchos que piensan que toda la responsabilidad en la educación recae en profesores, en el sistema. Y que ellos solo tienen que traerlos y llevarlos, y ahí se acaba todo.
Es un tema mucho mas profundo que para un comentario, pero en esencia, lo cierto es que el sistema está hecho una mierda, pero como bien dices, si uno desde casa, desde el principio no hace nada por inculcarles a sus hijos unos valores, ni los amigos, los profesores ni nadie se los va a inculcar.
Lo cómodo es como nos gusta en este país echarle la culpa a todos, menos a nosotros mismos. Y así nos va…
Esta viñeta (vía Eneko Knörr) viene al pelo del post:
Los padres y la educación actual
http://filesocial.com/4bkqac